Heterocromía, la anomalía por la que los ojos son de diferente color

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La gran mayoría de las personas nacen con los dos ojos del mismo color, siendo el marrón/negro el color más común, seguido por el azul y en último lugar el verde. Sin embargo, hay excepciones por las cuales una persona o un animal (mucho más frecuente en estos últimos) tiene un cada ojo de un color distinto o bien un mismo ojo con dos colores diferentes. Es una anomalía que responde al nombre de heterocromía.

El color de los ojos (iris) tiene un gran componente genético y el color preponderante es resultado de la cantidad de melanina (pigmento que también da color a la piel) y su distribución en el iris. “Es bastante conocido el hecho de que los bebés nacen con un color de ojos que tiende al azul/gris y que no es hasta los 6-8 meses hasta que no aparece el color definitivo. Esto es porque no es hasta esta edad en la que las células que forman la melanina están suficientemente maduras”, explica la Dra. María Capote, responsable de la Unidad de Retina y Vítreo de Central Ocular.

Tipos de heterocromías

  • Heterocromía total: es el caso más infrecuente de todos. Se produce cuando un iris tiene un color completamente distinto al otro. Por ejemplo, uno marrón y otro azul.
  • Heterocromía parcial:se presenta con más frecuencia. Tiene lugar cuando una parte del iris tiene un color distinto del resto. “A veces es muy evidente, como por ejemplo cuando solo un cuarto del iris es marrón y el resto es azul o viceversa. Sin embargo, es más difícil de detectar en personas que tienen un ojo verde y un sección de color pardo”, aclara la oftalmóloga.
  • Heterocromía central: tiene lugar cuando el color del iris que rodea a la pupila es diferente que el de la zona exterior. El caso más común se da en los ojos verdes y pardos, donde los ambos colores se colocan en forma de anillos alrededor de la pupila.

¿A qué se debe esta anomalía en el color de los ojos?

La heterocromía puede ser congénita o adquirida. En la mayoría de los casos, la persona con heterocromía no padece ningún tipo de alteración visual, a no ser que esta sea consecuencia de una enfermedad subyacente.

La heterocromía congénita es en la mayoría de los casos idiopática, es decir, no existe ningún problema de salud que la provoque. También puede deberse a un trauma durante el parto por dañar el plexo braquial. Y aunque es raro, debe descartarse otras enfermedades como los neuroblastomas torácicos, las afecciones de las carótidas o el síndrome de la varicela congénito. “Si un recién nacido nace con esta anomalía, debe ser valorado por un oftalmólogo, ya que también puede ser provocado por una enfermedad llamada neurofibromatosis, que se caracteriza por el desarrollo de tumores benignos en el sistema nerviosos, pudiendo desarrollarse algunos en los ojos, provocando el color diferente en el iris. También puede deberse al síndrome de Claude-Bernard-Horner, que está causado por la interrupción de una vía simpática desde el cerebro hasta el globo ocular de un lado del cuerpo, siendo éste ojo el que presenta un color diferente al otro” aclara la Dra. María Capote.

La heterocromía adquirida es aquella que aparece a lo largo de la vida a consecuencia de algún traumatismo o alguna enfermedad que afecta a los ojos. “En este caso tenemos que hablar, entra las causas más frecuentes, además de la propia lesión ocular debido a un traumatismo,  de la siderosis (depósitos de hierro en el iris que afectan a su coloración normal); del glaucoma y de los efectos secundarios de algunos medicamentos para tratarlo; melanosis congénitas o melanomas oculares (relacionadas con la melanina que confiere color al iris); uveítis(inflamación de la capa media del ojo, denominada úvea); ciclitis y de la heterocromática de Fulch (inflamación de la cámara anterior del ojo que afecta al iris) entre otras”, aclara la oftalmóloga de Central Ocular.

El tratamiento de la heterocromía se llevará a cabo siempre que sea un síntoma de otra enfermedad subyacente, ya que en el resto de casos el paciente no tiene ningún efecto adverso en la visión a consecuencia del diferente color de sus ojos.

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