La importancia de las revisiones oftalmológicas en los niños cara a la vuelta al cole

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revisiones niñosEl mes de septiembre supone la vuelta a la rutina para niños y adultos, aunque para algunos pequeños supone el inicio de la etapa escolar con todo lo que conlleva, siendo la vista uno de los sentidos que más van utilizar durante este periodo en su periodo de aprendizaje. “Por este motivo es muy importante que se realicen una revisión oftalmológica antes de empezar el colegio, ya que el 80% de lo que aprende lo hacen a través de los ojos”, explica el Dr. David Antolín, director de Central Ocular.

Una de las patologías más determinantes a detectar es la ambliopía, conocida comúnmente como “ojo vago”. La ambliopía supone que uno de los dos ojos del niño no ve con nitidez, por lo que el cerebro anula la información procedente de ese ojo, pasando el niño a ver solo con uno de ellos. “Es un problema que no es posible detectar sin acudir a un oftalmólogo ya que ni el niño es capaz de detectar lo que le está pasando. Esto puede ocurrir porque existe un problema de refracción no corregido e, incluso, un estrabismo no diagnosticado. Afecta aproximadamente al 3% de la población infantil y el principal problema es que si no es detectado a tiempo el niño puede perder la visión del ojo afectado, perdiendo la visión binocular, que es la que hace que podamos ver las cosas en tres dimensiones” indica el Dr. Antolín. Una vez diagnosticado el “ojo vago” el tratamiento comenzará con la oclusión temporal del ojo sano con el objetivo de que el otro ojo comience a trabajar. En muchos casos el tratamiento también conllevará el uso de gafas y la realización de terapia visual en casos concretos que el oftalmólogo pautará.

A partir de los tres años, es recomendable una revisión oftalmológica anual para detectar otros posibles problemas de la visión. De esta forma es primordial que a los 6 años, cuando comienza la Educación Primaria Obligatoria, el niño tenga diagnosticado y tratado cualquier otro defecto refractivo, como son especialmente la miopía y la hipermetropía. Según el estudio “Prevalencia de errores refractivos en niños de 5 a 7 años” realizado por investigadores de la Facultad de Biomedicina y Ciencias de la Salud de la Universidad Europea, el porcentaje de niños con miopía era casi del 17%, mientras que el de hipermétropes ascendía hasta el 44%. “Ambas son patologías crónicas, es decir, que se tratan pero no se curan, ya que tienen que ver con la forma del ojo. Mientras que los miopes los objetos lejanos se ven borrosos, los hipermétropes tienen dificultades para ver de cerca. Son patologías que están en aumento en la población infantil y que si no se detectan precozmente pueden acarrear problemas de aprendizaje y, además, fracaso escolar” señala el director de Central Ocular.  Tanto la miopía como la hipermetropía se tratan principalmente con la utilización de gafas, al poder ir adaptándose la graduación según la evolución de la patología.

Si a partir de la edad escolar se realizan revisiones oculares anuales, el oftalmólogo podrá identificar cualquier problema de la visión que en otro caso sería difícil de identificar al no ser los niños conscientes en muchos casos de que tienen un problema con su vista.

La vuelta al cole y a la rutina es el momento ideal para realizar las revisiones oftalmológicas a los niños para que la vista no sea un problema en su proceso de aprendizaje.

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